Salvar un valle

Salvar un valle

El valle de Bolintxu, toma su nombre del pequeño arroyo que lo cruza. Entre todas las curiosidades de este lugar, que como veremos tiene un altísimo valor ecológico, hay una muy curiosa, y es que este rincón se encuentra dentro de los límites de la ciudad de Bilbao.

Bilbao, capital industrial, económica durante siglos. Un lugar muy poblado en el que apenas se encuentran espacios no urbanizados, es verdad, pero un lugar que alberga un pequeño tesoro, un espacio natural que aún no ha sido destruído y que se mantiene «virgen», tal cual que en cualquier punto de un remoto pasado.

Cuesta creerlo, es verdad. Lo cierto es que no tuve conocimiento real de su valor hasta hace unos años. Cuando estaba enfrascado en la redacción de mi primera novela, El sueño de Akala, incluí el valle de Bolintxu, por su proximidad con el castro del monte Malmasín (escenario principal de la obra) y porque era el lugar perfecto para la resolución de una de las tramas de la novela. Fue mas tarde, en el proceso de documentación para la conformación de la web http://www.elsuenodeakala.com cuando descubrí todo su valor ecológico.

Me sentí contrariado al hacerlo, tantas veces subiendo desde muy pequeño al monte Pagasarri que corona este valle, recorriendo todos sus alrededores y no tenía conocimiento del tesoro natural que teníamos alrededor. Fue también entonces cuando supe el importante riesgo que corría de desaparecer. De ello se habla en el documental cuyo enlace dejo al final de este escrito, y que por supuesto os invito a ver.

No soy contrario, por supuesto a la creación y mejora de las infraestructuras. Considero necesarias las autopistas, pero siempre intentando hacer las cosas con cabeza y minimizando el impacto ambiental. La mayoría de las veces, esto se podría hacer, pero es verdad que en ocasiones choca con intereses particulares. Hablando claro, todos hemos visto que en multitud de ocasiones el negocio está para los promotores de las obras, para los asignatarios… No diré que esto sea así en este caso concreto, porque no puedo saberlo, aunque otra cosa es la intuición que algunos proyectos despiertan, máxime al conocer algunos datos que se exponen en el documental mostrándose arrolladores.

Entrando de lleno en la resolución de este asunto. Está claro que la obra se va a hacer finalmente, la clave puede ser por donde hacerla. Desde la ignorancia de quien no se maneja en este tipo de asuntos, creo que es perfectamente viable que el acceso de la llamada «supersur» con la AP-68, se realice en la intersección que esta tiene con la A-8, antes de los túneles de Malmasín. De tal manera que el valle de Bolintxu quede si afectar. Después, ya pasado el valle, tal y como creo que se tiene proyectado a futuro, que se continúe con la prolongación de esa autopista, si es que sigue siendo necesaria. Lo que no podemos hacer bilbaínos y demás gente del entorno, es mirar para otro lado y ser tan torpes como para consentir en cargarnos un lugar como el valle de Bolintxu.

Defendamos lo nuestro, defendamos estos «oasis» que increíblemente sobreviven en los espacios urbanos, No seamos tan tontos de tirar a la basura algo de tanto valor. Se puede buscar el equilibrio entre las necesidades de infraestructuras y las otras necesidades que como pobladores de este planeta también tenemos.

PINCHA AQUÍ PARA VER EL DOCUMENTAL «EL ÚLTIMO VALLE»

 

 

 

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