Durango

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Terminó la 50ª edición de la Durangoko Azoka – Feria del libro y disco vasco de Durango con unos datos de asistencia enormes. Leo que mas de 120 o 130.000 asistentes, superándose año a año y me parece espectacular.

Desde que comencé a involucrarme de una manera mas activa a raiz de mis novelas, he comprendido la importancia que tiene para la pervivencia de las publicaciones musicales y literarias de los autores y editoriales vascas.

Ahora que ya ha pasado, confieso que me costó estar en esta edición, todo por tema de fechas al aparecer mi última novela en el mercado casi sobre la bocina que al sonar cerraba ya definitivamente el programa y sus participantes. Por fortuna los esfuerzos de mi actual editorial desde Barcelona y la ayuda de mi anterior editor (aquí estamos todos para sumar) unido al empeño de este que escribe que si quiere se pone «pesao pesao», consiguieron que la novela estuviese a la vista de esa multitud que se acercó a Durango e incluso ser incluida en el programa de firmas y presentaciones.

Puede parecer quizá desde la distancia algo normal, pero os aseguro que a veces es complicado y muy cansado. Docenas de correos a prensa, organizadores… presentándote una y otra vez, presentando tu obra actual, la anterior como referencia, mantener una presencia mas o menos constante en la red…  porque una cosa tengo muy clara, si la novela no se ve… no se lee, y el mayor premio para un autor es que ademas de que le lean, que le quieran leer. Dicho lo cual, que aunque parezca una obviedad, consideraba importante hacerlo, me gustaría incidir en un aspecto de esta feria que me parece muy diferenciador respecto a otros tipos de eventos similares, aunque lo cierto, es que similitudes pocas, me explico.

La «Azoka» nace hace cincuenta años con el claro objetivo de difundir y proteger la cultura vasca, muy especialmente en lengua vasca, en Euskera. En los años de la dictadura la lengua  y cultura vasca fueron objeto no solo de ninguneo, si no de persecución por el poder político. Anular la cultura de un pueblo, relegar a la nada su idioma persigue que esa identidad se disipe, que desaparezca al valorarla como un activo político inconveniente. Es un error emplear los idiomas o la cultura para hacer o «mal hacer» política, pero es un hecho histórico. No sólo desde un foro como puede ser una feria literaria se defendió una cultura que se veía atacada, fueron muchos, pero ahora hablamos de este en concreto.

Esta feria tiene un público fiel, un público se desplaza desde muchos lugares de la geografía vasca, atraídos, es verdad por un montón de actos culturales y musicales, que si bien sirven de reclamo, han logrado enriquecer aún mas esta celebración

El tiempo ha pasado y la situación ya no es la que fué. Pienso que a pesar de los inconvenientes que por culpa de la crisis o de los ataques de políticos concretos y algunos medios de comunicación también, la cultura vasca goza de buena salud, y lo hace por la apuesta de la gente por cuidar aquello realmente importante, como versa la letra de una de las canciones de Ruper Ordorika.

Es simple ignorancia seguir manteniendo una disputa política asociándola a la cultura, y entiendo que es volver a lo anterior,:«Si te anulo, si no te ven, si no te expresas ni comunicas, si solo consumes lo que considere conveniente… dejas de ser lo que eres».  Es así que a los propios no nos extraña ya, la nula presencia que eventos como este tengan en medios de comunicación del estado, y ya no hablemos de los autores y aquí si que me quiero mojar.

Los hay, vaya si los hay, que son muy buenos, que cuando acuden a firmas de libros generan grandes colas, generan expectación, y eso ocurre porque a la gente les gusta, y les gusta porque lo que hacen lo hacen bien, y un buen escritor lo es Durango, en Bilbao en Madrid o Roma.

La literatura es universal, los libros una vez que se empiezan a leer pertenecen a la imaginación del lector. Los libros se escriben en un idioma y se traducen, de verdad, se traducen para llegar a cualquier rincón, entonces, ¿a qué obedece que autores en otras lenguas y con otros conceptos culturales al margen del oficialismo castellano del estado, no lleguen poco mas allá que las fronteras de sus lugares de origen? ¿a simples gustos de lectura? ¿motivos comerciales? ¿o es que algunos siguen en esa tesitura de ignorar lo distinto porque les resulta molesto?

Es absurdo, y lo peor es que es mentira. Idiomas, o culturas distintas, diferentes maneras de enfocar incluso la historia o la vida, de entender el pasado o afrontar el futuro ,no debería molestar, si por contra entiendo que enriquece, complementa, influye y se deja influir. A la postre, únicamente se consigue que obras y autores magníficos no lleguen a lectores que muy posiblemente disfrutarían con sus trabajos.

A mi me da pena y a veces rabia. Obviamente no hablo por mi, soy consciente de que soy un recién llegado a este mundillo y bastante me cuesta hacerme conocer y que me lean en mi entorno, como para lamentarme por otras cosas. Estoy hablando de los mas reconocidos, autores tan buenos o mejores, !por qué no decirlo! que algunas firmas ya instaladas ( me alegro por ellos, lo uno no quita lo otro) de una manera constante en incluso «conveniente»en la cima de un pseudo-oficialismo cultural.

Terminó la feria con muy buenas sensaciones creo que para todos, se ha debido vender bastante y los autores hemos tenido la oportunidad de llegar a la gente. Ahora que los gustos, musicales o literarios hagan el resto.

Cuida aquello que quieres (subtítulos opcionales)

 

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